La FIAB avala su lucha contra el desperdicio en el Senado.

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(17/10/2017) La Federación Española de Industria de la Alimentación y Bebidas (FIAB) considera “indispensable la cooperación entre todos los agentes sociales, junto con la Administración, para reducir el despilfarro alimenticio a lo largo de toda la cadena agroalimentaria”, siendo una de las claves “poner en conocimiento el consumo responsable dentro del hogar, donde se produce la mayor parte del desperdicio”. Así lo ha recalcado el Director General de FIAB, Mauricio García de Quevedo, en su comparecencia de hace un mes ante la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación del Senado, encuadrado como parte de la ponencia de estudio sobre el derroche alimenticio en España.

 

El desperdicio es un problema global que afecta a todos los eslabones y niveles de la cadena alimenticia, con importantes impactos negativos tanto a nivel económico, como social y ambiental, y apremia a un cambio de actitud por parte de todos los actores hacia un consumo de los recursos más sostenible, eficiente e inteligente. Por ello, la industria de las bebidas y alimentación ve este asunto “como una prioridad” para un sector que transforma el 70% de la producción agraria y posibilita el suministro de más de 120 M de raciones de comida diaria fuera y dentro del hogar.

 

 

“Por responsabilidad social y eficiencia, las industrias de alimentación y bebidas llevan años esforzándose en la continua mejora de sus procesos con el fin de optimizar al máximo el consumo de recursos y en campañas de sensibilización al consumidor para impedir el desperdicio alimentario en las viviendas”, ha indicado Mauricio García de Quevedo. Asimismo, el Director General de FIAB ha recalcado ante el Senado la importancia de “disponer de una definición unificada y clara de lo que se entiende como desperdicio”, a partir de la cual poder desarrollar una metodología armonizada que permita conseguir datos fiables, reales, representativos y comparables.

 

También se ha puesto en alza el trabajo con campañas de sensibilización hacia el consumidor, debido a que, en los países desarrollados, el despilfarro se produce generalmente en el hogar. En este sentido, la industria de alimentación y bebidas estima necesario la información y sensibilización del consumidor para que éste sea consciente de que la fecha de caducidad está basada en criterios técnicos, objetivos y científicos que priorizan la seguridad alimentaria.

 

Durante la comparecencia se ha mencionado el papel de la innovación en todas las fases del ciclo de vida del producto alimenticia como parte fundamental que permite prolongar la vida útil de los alimentos y hacerlos accesibles a los hogares en las mejores condiciones, al mismo tiempo que se garantizan los altos niveles de seguridad alimenticia de los que disfruta el sector español y europeo.

 

Para sortear el impacto ambiental durante la cadena agroalimentaria, desde el sector se ha instado a implementar medidas que eviten posibles pérdidas durante el procesado, ayudando a la viabilidad económica de las empresas, la eficiencia en la cadena de valor y una ventaja para la competitividad de un sector clave para nuestra economía, y primera industria del país.