Retos para la industria cervecera: vida saludable.

retos-la-industria-cervecera-vida-saludable

(11/10/2017) La consideración de la vida sana es una tendencia compartida a cualquier segmento de edad ya que, según datos de estudios realizados por la compañía Canvas8 el 65% de los consumidores españoles tiene en cuenta con bastante frecuencia la salud al elegir su comida. Este cambio viene fortalecido por un aumento general del consumo de cerveza sin alcohol entre los españoles hasta superar el 14%. Según otro estudio de Millward Brown, el consumo de cerveza en los hombres se asocia más a la conducción y la salud, mientras las mujeres está más vinculado al estilo de vida saludable y al wellness.

 

En el sector de la hostelería, tiene su mayor pico de consumo en el aperitivo y la cena, y en alimentación es la variedad que experimenta un crecimiento mayor (+3,2%).

 

Nuevos hábitos de vida

 

 

Para dar respuesta a los cambios en los hábitos de vida de sus consumidores, se ha apostado por dos vías: la innovación del portafolio de cervezas 0,0 de nuestro país y el fomento de un disfrute responsable.

 

Además de las 0,0% y las sin alcohol, en estos últimos años han salido al mercado cervezas con distinta denominación: isotónicas y light. Ya conocemos las dos primeras, no obstante, las dos últimas reflejan los intentos de las empresas cerveceras por acercarse a los nuevos hábitos del consumidor. Las cervezas light presentan un menor aporte alcohólico y calórico, a medio camino entre las cervezas sin y la cerveza normal.

 

Con menos tiempo en el lineal de los supermercados, encontramos la nueva cerveza isotónica que pretende acercarse a los deportistas y que tanta polémica ha despertado. Las bebidas isotónicas son elaborados ricos en sustancias para reponer de forma rápida las pérdidas que se producen durante la práctica de ejercicio, que además de contener agua, incluyen potasio, calcio, magnesio, cloruro sódico, glúcidos simples y complejos. Estos últimos son los responsables del contenido calórico de estas bebidas (60-70 gramos de azúcares por litro), una cifra considerable, sobre todo si se utiliza para rehidratarse después de realizar ejercicio con baja o moderada intensidad y sin hacer un esfuerzo excesivo.